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viernes, 21 de julio de 2017

Terroir Chapadmalal - Seminario Grupo Peñaflor


Grupo Peñaflor conforma un grupo de bodegas argentinas reconocido como uno de los diez primeros productores de vino a nivel mundial, que posee más de 6.000 hectáreas propias disponibles para el cultivo de viñedos, ubicadas estratégicamente en las regiones vitícolas argentinas de mayor relevancia.

El 5 de junio organizó un Seminario en el cual se explayaron sobre los diversos terruños argentinos en los cuales el grupo tiene presencia, complementando las descripciones de cada uno (brindadas por el Jefe de Enología Daniel Pi, el ingeniero agrónomo Marcelo Belmonte y representantes de cada bodega) y la cata de los vinos mas representativos de los mismos.

El Ángel del Vino fue invitado, y considerando lo interesante de la información recibida en el seminario, intenta transcribir la misma en esta serie de notas ad-hoc, dedicadas a cada uno de los terruños descriptos, en este caso Chapadmalal, provincia de Buenos Aires, donde se ubica la Bodega Costa&Pampa.



Marcelo Belmonte comenzó diciendo: "Con el espíritu de busca de nuevos lugares, vimos que a nuestro país le faltaba un lugar con clima oceánico. Y encontramos que en Argentina el único lugar de clima oceánico compatible con otros lugares del mundo en estas condiciones (Galicia, isla norte de Nueva Zelanda cerca de Auckland, Tasmania, Valdivia en Chile) es la zona de Mar del Plata".



Explicó que tiene un suelo de secano (no hace falta regar, alcanza con el nivel de lluvias) y que el dueño de la propiedad era un fanático de Trapiche, a quien le alquilaron una parte de la estancia en la cual se plantaba maíz, soja o trigo.

"Buscamos las zonas mas altas, suelo eólico que se asentó gracias a la gran actividad volcánica que hubo en la Cordillera de los Andes, por las cenizas, durante millones y millones de años. Con el paso del tiempo se fueron descomponiendo y generando suelos muy fértiles. Tiene caliche (carbonato de calcio) al cual en La Pampa le llaman tosca. Esa capa fértil está a una profundidad que varía entre 40 y 90 cm, aparece la tosca y debajo de la tosca hay una capa fuerte de arcilla que retiene la humedad de la lluvia y sostiene las plantas aunque pasen 15 a 20 días sin llover." 

"La zona está a 50 msnm y tiene 650 a 1000 mm de lluvias al año. Los vinos son distintos. La gente del lugar no sabía cosechar, no sabía podar, hubo que entrenarlos. Hasta para plantar hay que llevar gente. Y hay riesgos, en 2015 heló y se perdió toda la cosecha". 

"Se obtienen vinos de buena acidez, muy frescos, tratamos de respetar e interpretar el terruño, expresar la característica del lugar, hacer muy poca intervención".

El océano está afectado por dos corrientes marinas: una cálida de Brasil y otra fría de Malvinas, que se juntan en esta zona y generan vientos muy fuertes. Las primeras 10 hectáreas se plantaron en el sentido de los vientos predominantes (promedio 20 km/h con ráfagas de 40 a 50 km/h). Es una zona fría de Winkler II (ver explicación en esta nota). El viento enfría la uva y estresa a la planta que reacciona cerrando los estomas (por donde ingresan los azúcares) y lleva a que los vinos sean mas frescos".



Por suerte el seminario fue "interactivo" y todos los concurrentes teníamos en los escritorios copas para degustar los vinos de cada región que se presentaba, en este caso los de Costa&Pampa:

Costa&Pampa Sauvignon Blanc 2016
La MasterWine sueca Madeleine Stenwreth lo describió así: "Aquí puedo sentir aromas mas verdes, cáscara de limón, ruda. Tiene peso en el paladar. Coqueto y mineral. Es un vino muy inteligente, con potencial".

Costa&Pampa Chardonnay 2016
Un 10% pasa por madera usada. Segun Madeleine: "siendo que los Chardonnay van de manzana verde y limón a mandarina y naranja; este tiene como durazno (fruta amarilla). En boca se asienta y no es tan maderoso".

Costa&Pampa Pinot Noir 2016
Un 10% pasa por madera usada. Para Madeleine es "un vino bastante joven, destacan los aromas a frambuesa. Es delicado (los de Mendoza son mas intensos), engaña un poco, es complejo. Se siente el carácter salino del lugar, largo en boca. 



Daniel Pi completó; "No se agrega ácido tartárico para la acidez, tienen alto el ácido málico. Y la graduación alcohólica es baja, 12,5 °C pese a lo cual son gordos, sabrososSon vinos bastante gastronómicos pero mas para el pescado que la carne", lo cual es una buena noticia estando el puerto de Mar del Plata y su oferta de pescados y mariscos tan a mano.
Foto: pagina web Costa&Pampa

Si te interesa conocer más acerca de esta región, la bodega, sus vinos y el enólogo a cargo de la misma, hace link en las notas ya publicadas por El Ángel del Vino: 


Ezequiel Ortego, enólogo de Costa&Pampa

Bodega Costa&Pampa de Trapiche, IG Chapadmalal


Fotos tomadas por El Ángel del Vino


miércoles, 19 de julio de 2017

La historia y los vinos de Distribuidora Montana

No es tan común encontrar notas sobre distribuidores o comercializadores de vinos. Pero muchas veces hay una linda historia para contar detrás de ellos, ya que mas allá de su espíritu comercial, suelen ser apasionados por el vino.

Cuenta Cesar Vera Barrios que hasta el año 2006 se dedicó a la gastronomía. En ese momento junto a un socio (que lo acompañó hasta 2008) decidieron comenzar a comercializar vinos, eligiendo cuidadosamente aquellos que -basados en su experiencia- sabían que al ser llevados a la mesa nunca eran rechazados, como era el caso de los de Altos las Hormigas, Dolium y muy especialmente uno que nunca les fallaba: Durigutti. Por ello lo eligieron y comenzaron vendiendo solo dos vinos: el Malbec Clásico y el Familia.

En esa época les decían que estaban locos (cuantas veces escuché esta frase de boca de gente que luego hizo cosas importantes en el mundo del vino), que había muchos vinos y muchas distribuidoras y que se iban a fundir en dos años... 

Fueron tantos los "no" que recibieron que se dijeron "no tenemos que terminar como Scarface" -famosa película del año 1983 cuyo personaje principal se llamaba Tony Montana- de donde surgió el nombre de la Distribuidora. Cuenta César que tomaron la parte buena de la película: la manera en que armó su empresa el personaje de Al Pacino.

Ello se refleja también en el logo de Montana, que copia el blanco y el negro con la silueta del cartel de la película.

Y quisieron ser los Tony Montana del vino... poniéndole ese nombre por rebeldía. Lo mejor de esta película es que no terminó mal y ya lleva diez años en constante crecimiento, llegando hoy a contar con más de sesenta y cinco etiquetas de las siguientes bodegas: Durigutti Winemaker´s, Lamadrid Estate Wines, Javier Collovati Vineyards, Bodega Miras, HD, Begani, CarmelaCastore, Fuego Blanco, Alba en los Andes y Aguijón de Abeja.

"A mí todos me decían que no, pero yo tomé la posición contraria. Siempre prefiero ayudar a otros, aconsejar cómo hacer, qué logística usar... Antes de esto era contador publico y me aburría como un infeliz. Ganaba buena plata pero no era feliz", resume.

Hoy tiene esta empresa en la que ocupa tres administrativos y nueve vendedores. Y se nota que lo disfruta.

Le pregunto, ¿Que es importante hacer como Distribuidor? Y contesta llanamente: "ser serios, cubrirse financieramente sin hacer cagadas", saliendo a la luz su faceta de contador.

César Vera Barrios (derecha) preparando la degustación de la línea completa de vinos de Montana
Pero hace más que eso, como por ejemplo, cuidar mucho su lugar: "No vendemos ni dejamos vender nuestros vinos a quienes operan por Mercado libre". Esta lucha le llevó ocho años durante los cuales accionaron contra Mercado Libre para que demostrara que la mercadería era comprada legalmente consiguiendo que les dijeran cuáles eran los clientes de Montana que vendían a través de ese canal, para posteriormente denunciarlos junto a los abogados de las bodegas.

Se enorgullece de haber elegido bodegas que "le ponen el apellido a la etiqueta", de las cuales se conoce quien es el responsable del vino, que ponen en las etiquetas los nombres de la hija (Carmela), del abuelo paterno (Collovatti), del abuelo materno (Durigutti) o los de ellos mismos como es el caso de Miras. El vino Castore lo hace él mismo junto a Collovatti y Castore "es el apellido de mi vieja", dice con orgullo, de este riquísimo vino riojano.

Ahora se ha animado a incorporar algunas etiquetas con nombres comerciales como Fuego Blanco y Alba de los Andes, pero que tienen una familia detrás, trayectoria y buena relación precio / calidad.

Pero Montana pasó a los hechos, y en una histórica velada -organizada en exclusiva para AWB en las instalaciones de Viña Urbana- pudimos catar la linea completa de los vinos que ofrecen.




Los Argentina Wine Bloggers entre los invitados por César Vera Barrios (izquierda)
Crédito fotografía: EME – Ariana Imagen & Comunicación 
A continuación destaco aquellos que mas me gustaron:

Blancos


Collovati Torrontés 
Presenta una sorprendente suavidad en nariz que me gustó, siendo en boca más tradicional. 

Durigutti Moscatel 2016
Linda tipicidad, un vino de entrada fácil, con boca dulzona y buena acidez.

Miras Blend de Blancas 2016
Novedoso blend de Viognier, Semillón Torrontés, Sauvignon Blanc y Chardonnay. Un blanco distinto (raro dijeron algunos) que me gustó mucho en nariz y un poco menos en boca, donde a mi gusto el Torrontés se impone demasiado. 

Miras Chardonnay 2013
Hermosa nariz, clásico en boca.

Alba de los Andes Chardonnay 2016 
Nariz moderna, linda, y bien en boca.

Fuego Blanco Gewustraminer 2016
Mi preferido de los blancos de Montana.

Tintos

Miras Pinot Noir 2014
Me gustó ese lindo salado en boca, bien la fruta atrás.


Alba de los Andes Estate Reserve 2015
Doce meses en roble, atenuado dulzor, bomba de frutas, la madera lo redondea.


Alba de los Andes La Mujer Blend 2013
Recomendable bend 85% Malbec y 15% Cabernet Sauvignon.

HD Malbec 2013 
Un buen exponente, elaborado por Hector Durigutti.



Guarda Malbec 2012 S.V. 
Super bebible Malbec Single Vineyard elaborado por Pablo Durigutti.

Carmela Reserva 2014 y Carmela Gran Reserva 2013
Ambos se lucen en su estilo, aunque quizá algo altos en precio.


Victoria Cabernet Franc Petit Verdot 2009
Muy buen mix de estas dos cepas. Alta gama.



Durigutti Reserve 
Probamos toda la línea en su cosecha 2012: Blend, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Petit Verdot, Bonarda y Malbec. De los Durigutti rescato la amplia cobertura varietal, ofreciendo una valiosa tipicidad, casi un catalogo de cepas, con todos sus vinos de esta línea Reserva por encima de 90 puntos.


Para el final los dos que mas destaco: Durigutti 10 años 2009 y Durigutti Familia 2010



Gracias César Vera Barrios por este brillante recorrido por la amplia línea de vinos que ofrece Distribuidora Montana.

Mas info: Notas de Argentina y sus Vinos  y Nicolás Orsini Blog

Fotos tomadas por El Ángel del Vino

lunes, 17 de julio de 2017

Seminario de Branding del Vino


El lunes 10 de julio se llevó a cabo en el Hotel Faena de Buenos Aires el primer Seminario de Branding del Vino, organizado por Consultora Stg, en el que se expusieron diferentes aspectos de la construcción y gestión de marcas del vino. Asistieron al encuentro más de una centena de profesionales, bodegueros, marketers, comunicadores, y periodistas.

El inicio fue con una entretenida conferencia brindada por los diseñadores gráficos Esteban Serrano y Enrico Rovaletti, en la que se subrayó la importancia de contar historias y ser creíbles para lograr el conocimiento de un consumidor desconcertado por la completísima oferta de etiquetas que se presenta en la góndola. Así, y a través de un personaje ficticio llamado "Juan Carlos" que representaba a un simple consumidor, propusieron algunos interesantes paralelos y analogías con otras categorías de negocios. 


A continuación Ana Amitrano (Directora Comercial) y Juan Ignacio Guzmán (Jefe de Marketing) nos contaron la experiencia de Familia Zuccardi desde sus inicios, con la creación de la bodega por el Ingeniero civil tucumano Alberto Zuccardi en 1963 (que fue a Mendoza a difundir las bondades del riego por goteo y terminó fundando una bodega), la posterior conducción de su hijo José Alberto (esposo de Ana), hasta llegar a la tercera generación en la que Sebastián, Julia (les suena Santa Julia?) y Miguel forman parte de una empresa que hace todo en familia y por eso ha decidido incorporarlo a su nombre: Bodega Familia Zuccardi.


Expusieron sobre el posicionamiento de sus marcas, la innovación, la toma de decisiones flexible que permite el manejo familiar y el crecimiento continuo de la bodega, cuyas ventas crecen sostenidamente desde sus inicios y contando con fuerte presencia en todo el país. 

Luego la anfitriona del evento Dolores Lavaque, de Consultora Stg, y Gonzalo Peña de Oh! Panel, presentaron el estudio anual Radiografía del Consumidor Argentino de Vinos, una muestra sobre 1.000 casos de todo el país, por regiones y que apunta a analizar la relación de los consumidores argentinos (según rango generacional) de vinos de alta gama con las marcas; que fueron diferenciadas en cuatro categorías: Tradicionales, Contemporáneas, Boutique o Disruptivas. 

Se comprobó que el mayor conocimiento sobre vinos lo tienen los mayores en edad, los “baby boomers”, en la mayor parte de los items consultados. Esto contrasta con el desconocimiento general de los millennials, marcando claramente hacia donde hay que trabajar en el futuro. Y se confirmó que marca, precio y ofertas siguen siendo protagonistas de la elección de los consumidores de alta gama en todos los grupos generacionales.

Luego Andrés Belinsky, expuso las soluciones que la empresa Vinventions Sudamérica ofrece para cierres para vinos (interesante y variada oferta, desde corchos de caña de azúcar a elegantes tapones de cristal de bohemia, pasando por los tradicionales corchos de alcornoque y sintéticos). Pero no se quedó ahí y se explayó sobre las posibilidades de utilización de los mismos como herramientas de comunicación, para generar una imagen diferenciadora, o a través de la sustentabilidad.

Luego del almuerzo sacudió el auditorio el periodista Claudio Destéfano, con una divertida exposición de marketing deportivo, que fluyó con casos de innovación, aciertos y desaciertos de esa categoría de negocios, resaltando la importancia del concepto "Thinking outside the box", o pensar pensar más allá de la caja, metáfora que alienta a pensar diferente, de manera no convencional o desde una nueva perspectiva. 

Ana Lara, de la empresa Verallia, estuvo a cargo de exponer las tendencias para envases, y hasta allí pude estar presente, pero gracias al informe enviado por Stg podemos informar que al cierre, Eduardo Sebriano expuso cómo funciona la mente del consumidor, recursos del marketing sensorial y del neuromarketing, y recalcó la importancia de lograr técnicas para conocer los sueños, las percepciones y los sentimientos latentes del consumidor, es decir, todo aquello que constituye el “aspecto tácito”, para lograr insights de valor que se traduzcan en propuestas tangibles.

Creo sinceramente que la industria del vino debe seguir creciendo con eventos como éste, que ayudan a pensar, que "mueven el conocimiento" y son fuente de nuevas ideas. 

En una industria que mueve un caudal importante de nuestras exportaciones (que pasaron de 100 a 700 millones de dólares entre 2002 y 2014) y a la par tiene un mercado interno notable (en comparación con otras industrias argentinas) es notoria la falta de eventos, congresos, conferencias, talleres o seminarios que promuevan la innovación y cooperación entre sus diversos actores.

Es por ello que hay que felicitar a Dolores Lávaque y su equipo de Stg por estas iniciativas.

sábado, 15 de julio de 2017

Mitos sobre los sulfitos en el vino


En la vorágine de información que nos llega a través de las redes, mientras esperaba en la cola de un comercio, hice link a esta nota. Me pareció interesante, ya que el tema de los sulfitos no aparece seguido en nuestro idioma. Por ello me tomé el trabajo de traducirlo y lo comparto con ustedes.


La autoría es de Monica Reinagel, MS, LD / N, CNS, Nutrition Diva.


Fue publicado el 30 de mayo 2017 con el título: Myths about Sulfites and Wine (hacer click para ver el original en inglés). Copyright © 2017 Macmillan Holdings, LLC. Quick & Dirty Tips™ and related trademarks appearing on this website are the property of Mignon Fogarty, Inc. and Macmillan Holdings, LLC.

Ojalá les guste.

Vamos a aclarar algunos de los mitos más comunes y malentendidos sobre los sulfitos, el vino y los dolores de cabeza.

Si beber vino tinto le da un dolor de cabeza, es probable que alguien le diga que los probables culpables son los sulfitos. Quizás le han aconsejado elegir vino blanco, vinos orgánicos, o vinos hechos en Europa con el argumento que éstos serán más bajos en sulfitos.

Vamos a aclarar algunos de los mitos más comunes y malentendidos sobre los sulfitos, el vino y los dolores de cabeza.

Sulfitos en el vino
En primer lugar, un poco de base: el dióxido de azufre (SO2) es un compuesto químico compuesto de azufre y oxígeno. Se produce naturalmente, pero también puede producirse en un laboratorio. Se utiliza para conservar alimentos y bebidas, lo cual hace al actuar como antioxidante y antimicrobiano.

El dióxido de azufre se ha utilizado en la elaboración del vino durante miles de años, desde que los antiguos romanos descubrieron que evitaría que su vino se convirtiera en vinagre. Hasta el día de hoy, los enólogos utilizan dióxido de azufre para preservar el sabor y la frescura de los vinos.

Por ley, los vinos que contienen más de 10 ppm (partes por millón) de sulfito deben ser etiquetados con la leyenda "contiene sulfitos". También hay límites superiores sobre cuánto sulfito un vino puede contener, pero las regulaciones varían según la región. En la Unión Europea, el vino puede contener hasta 210 ppm de sulfitos. En los EE.UU., el límite superior es de 350 ppm.

Mito # 1: Los vinos orgánicos o bio-dinámicos son libres de sulfito.
Para ser certificado orgánico, un vino no debe contener sulfitos añadidos. Sin embargo, los sulfitos se producen naturalmente durante el proceso de fermentación como subproducto del metabolismo de la levadura. A pesar de que no se añaden sulfitos, el vino orgánico puede contener entre 10 y 40 ppm de sulfitos.

También puede encontrar vinos etiquetados como hechos de uvas orgánicas, que no es lo mismo que el vino orgánico. El vino elaborado con uvas orgánicas puede contener hasta 100 ppm de sulfitos.

Si usted decide comprar un vino hecho sin sulfitos, le sugiero no guardarlo en la bodega durante mucho tiempo. El vino sin sulfitos, especialmente el vino blanco, es mucho más propenso a la oxidación y al deterioro.

Mito # 2: El vino tinto tiene más sulfitos que el vino blanco
Irónicamente, lo probable es que sea lo contrario. Los vinos tintos tienden a ser más altos en taninos que los blancos. Los taninos son polifenoles que se encuentran en las pieles, semillas y tallos de las uvas. También actúan como antioxidantes y conservantes, por lo que se necesita menos sulfito.

De hecho, mientras que las regulaciones europeas permiten hasta 210 ppm de sulfitos en vino blanco, el límite para el vino tinto es de sólo 160 ppm.

Otros factores que afectan la cantidad de sulfito que se necesita, son el azúcar residual y la acidez del vino. Los vinos secos con más ácido tenderán a ser más bajos en sulfitos. Los vinos dulces y los vinos de postre, por otro lado, tienden a ser bastante altos en sulfitos.

Mito # 3: Los sulfitos en el vino causan dolores de cabeza
El llamado "dolor de cabeza de vino tinto" es definitivamente una cosa real. Pero probablemente no es debido a los sulfitos. Por una parte, el vino blanco es más alto en sulfitos que el vino tinto, pero es menos probable que cause dolor de cabeza. Esto sugiere que probablemente es otro componente del vino tinto el responsable de la célebre cefalea del vino tinto. Otros candidatos incluyen: histaminas, tiramina, taninos, por no hablar del alcohol en sí mismo!


¿Qué alimentos contienen sulfitos?
Un pequeño porcentaje de la población (alrededor del 1%) es sensible a los sulfitos - la mayoría de ellos son asmáticos. Las reacciones pueden incluir hinchazón, urticaria, asma y migrañas. Si usted tiene una sensibilidad de sulfito, es probable que desee evitar el vino. Pero también querrá alejarse de las gaseosas, dulces, sopas preparadas, jugos congelados, carnes procesadas, papas fritas y frutos secos, todos los cuales contienen concentraciones mucho más altas de sulfitos que el vino.

Si usted no tiene una sensibilidad de sulfito, parece haber pocas razones para temer a los sulfitos en alimentos que, por lo demás, son sanos. Por ejemplo, usted no tiene que conformarse con los damascos desecados que son resistentes y marrones, si usted prefiere el tipo que son suaves y anaranjados. 

viernes, 14 de julio de 2017

Terroir y vinos de Argentina - Seminario Grupo Peñaflor

En la nota “Masterclass de las principales bodegas del grupo Peñaflor” les comentamos acerca de este seminario realizado en la Universidad de San Andrés, en la cual los principales disertantes fueron la MasterWine sueca Madeleine Stenwreth, el Director de Enología Daniel Pi y el Director de Vitivinicultura Marcelo Belmonte.

Ahora es el momento de compartir sus contenidos, con una serie de notas que comienzan con una apertura general sobre los terroirs de Argentina - realizada por Marcelo Belmonte - y continuará con notas en detalle de cada uno de los terroir donde el Grupo Peñaflor cuenta con bodegas, cubriendo gran parte de las áreas vitícolas argentinas.

Belmonte ingresó en Trapiche en el año 2004. Es Ingeniero Agrónomo de la Universidad Nacional de Cuyo, con postgrado en Master Sciences de la Universidad de Davis, California, y lo siguiente es un detallado resumen de lo expuesto por él en el seminario:

La cordillera define nuestros vinos, suelos y agricultura. Todo se remonta a Pangea (n. de la r.: super-continente que existió al final de la era Paleozoica y comienzos de la Mesozoica que agrupaba la mayor parte de las tierras emergidas del planeta) y el proceso que derivó en la separación en los distintos continentes, que -entre otras cosas- generó la Cordillera de los Andes.

Esto sucedió por subducción de la placa de Nazca, que se movió por debajo de la placa Sudamericana, durante un periodo comprendido entre 20 y 7 millones de años atrás. 

Ese desplazamiento aún continúa a razón de 2 mm/año. El ángulo con que esto ocurre varía a lo largo de la Cordillera: al sur de Mendoza -en la Payunia- es muy anguloso y hay muchos volcanes, distinto a lo que sucede en el Himalaya -donde chocan las placas- y en California -donde las placas de desplazaron en forma paralela.

Los indicadores
Hay una alta correlación entre orografía, temperaturas medias anuales y escalas de temperatura.

Las temperaturas: la Escala Winkler mide la cantidad de días con temperaturas mayores a 10°C (temperatura en la cual la planta empieza su actividad metabólica). Esta escala va de I a V y mide “grados días” GDD de octubre a abril en nuestro hemisferio. En la escala I se adaptan mejor las variedades de ciclo muy corto, como el Pinot Noir, y en la escala V las variedades de ciclo largo, como el Mouverdre, por ejemplo.

Temperatura media del mes anterior a la cosecha: es otro indicador muy importante (cuando se quiere acelerar la cosecha se obtiene alta acidez, pero taninos mucho más duros penalizando el tema aromático). Entre 19 y 21 °C es lo que se busca, ya que dan vinos por encima de la media.

Heat Load (carga térmica): número de horas con temperatura mayores a 22°C en el último mes de maduración. Esta carga térmica está claramente asociada con la altitud.

Temperatura de racimo: es función de la exposición del mismo en la planta. Puede llegar a 44 °C, pero buscamos que no supere los 35°C, Eso nos lleva al manejo de sombra, luz filtrada, buscando mejores haces de luz. Pero en zonas frías cambia, allí quizá es mejor la luz directa.

Las precipitaciones: se asocian a la orografía y a los dos anti-ciclones que influencian nuestro clima: el de Brasil (que trae lluvias) y el del Pacífico (que trae nevadas a la Cordillera).

La Altitud: a mayor altitud, menor es la temperatura media del ciclo vegetativo, lo cual es claro en la zona cercana a la Cordillera, pero en zonas alejadas como Mar del Plata la temperatura media del ciclo vegetativo es una de las más bajas, aun sin tener altitud sobre el nivel del mar. Cafayate y Chapadmalal salen de la zona.

Marcelo resaltó que los indicadores se toman con “pinzas” ya que a veces hay condiciones que modifican su interpretación. Por ejemplo, en Cafayate hay factores que los diferencian de otras.

Los suelos

Mapa geológico: hay 22 provincias geológicas en Argentina, mucha diversidad de terroir y mucho por estudiar.

Suelos primarios: roca madre en la parte profunda. Después le cayó encima lo demás. Son suelos autóctonos.

Suelos secundarios: alóctonos. La roca madre viene de otro lugar y llegó allí por otros factores. Son mucho más variables (por ejemplo, Mendoza).
  •          Coluvial: partículas trasladadas por gravedad.
  •          Aluvial: partículas trasladadas por agua.
  •     Chapadmalal: partículas trasladadas por viento.

Hay 5 factores principales que influyen: Suelos, Sol, Agua, Vientos y Altitud.

Viento Zonda o viento entre valles y montañas, ayudan a la sanidad. Pero en otros lugares como en Chapadmalal pueden deshidratar mucho las uvas.

La altitud aumenta la intensidad de la luz ultravioleta y da mayor color. También hace variar los suelos (con más roca) y varía la cantidad de oxígeno disponible.

Argentina tiene gran diversidad de terruños. Hay 217.750 hectáreas cultivadas con vides entre las latitudes 22° a 42°.

La influencia en el vino

A medida que sube la altitud la planta tiene mayor estrés ambiental y la obliga a producir muchos componentes, más allá del azúcar. Si se tiene en cuenta que el vino es en más de un 80% agua y en general, entre 12 y 15% de alcohol, resulta que un 1% de los componentes que quedan son claves para obtener resultados distintos, que pueden hacer pasar de un vino regular a uno excepcional.

Estas condiciones excepcionales estimulan a la planta a producir más de esos componentes que apenas forman parte de ese 1% y de ello se trata, de trabajar en todos estos factores, comprendiendo como influyen en cada terroir, para obtener un mejor vino.


No se pierdan las notas sobre cada terroir en particular que van a venir: Chapadmalal, Mendoza - Valle de Uco, Mendoza - Agrelo y Primera Zona, San Juan - Valle del Pedernal y Valles Calchaquíes, en las cuales además de las características de los terruños hablaremos de los vinos que el grupo allí elabora en sus distintas bodegas.

viernes, 7 de julio de 2017

Onofri Wines


La visita a The Vines of Mendoza, relatada en la nota anterior, fue organizada por Mariana Onofri, quien desde 2009 es directora de este emprendimiento, teniendo a su cargo la relación con los clientes. Como tal, ha participado en innumerables sesiones de diseño de los vinos de los más de 130 propietarios. Además es Sommelier y desde hace un par de años elabora sus propios vinos bajo la marca Onofri Wines.

En el patio de la bodega, con una hermosa vista a la Cordillera de los Andes, pudimos catar sus vinos:

Alma Gemela Pedro Ximénez 2016
Este vino pone en valor la cepa Pedro Ximénez, la blanca más difundida en la Argentina normalmente utilizada para vinos de mesa. Definido por la propia Mariana como “frescura, simpleza, la clave es manejar la canopia, evitar la caída del sol sobre las uvas y la cosecha temprana. Las cosechas 2015 y 2016 fueron realizadas con el enólogo Giussepe Franceschini y la 2017 la elaboro en Facultad Don Bosco con mi hermano”. Un serio exponente de las posibilidades de esta cepa cuando se la trata con detalle.

Zenith Nadir 2015
Un blend impecable. Amalgama de cepas que se apoyan una en la otra, en un ying - yang perfecto: Chardonnay 60%, Fiano 35% y Sauvignon Blanc 5%, fermentado en barrica. “Se busca longevidad”, comenta Mariana.

Mariana Onofri Riesling 2017
Primera cosecha, aun no se decidió si va a ser parte del corte Zenith o si sale como varietal. Las uvas fueron plantadas hace dos años y medio.

Alma Gemela Garnacha 2016
Es una garnacha con mayor extracción, estructurada, sin llegar a ser sobre madura, dejando que se exprese la piel. No hay maceración carbónica. Pasa 5 a 7 días de maceración pre fermentativa y 20 días de maceración post fermentativa.

También catamos Alma Gemela Cabernet Franc 2014 y Alma Gemela Teroldego, que será componente del Zenith Nadir tinto.





Gracias Mariana por organizar nuestra visita a The Vines of Mendoza y permitirnos conocer mejor tus elegantes vinos y los que están por venir.



miércoles, 5 de julio de 2017

The Vines of Mendoza, con Pablo Martorell y sus vinos Tierra de Dioses


The Vines of Mendoza es un emprendimiento de 670 hectáreas ubicado en el Valle de Uco, que se destaca por permitir a los amantes del vino de distintas partes del mundo tener su propio viñedo y elaborar sus propios vinos, sin necesidad de tener que crear una bodega propia. 

Para ello cuentan con las instalaciones de la bodega de The Vines y un equipo enológico al mando de Pablo Martorell (izquierda), con el acompañamiento de Walter Carrizo (derecha) y la consultoría de Santiago Achával. Allí los propietarios pueden involucrarse activamente en el proceso o dejar que la bodega se ocupe de todos los detalles.


La propuesta se completa con un lujoso resort: The Vines Resort & Spa, que cuenta con 21 villas de alojamiento, una gran piscina climatizada y el Restaurante Siete Fuegos de Francis Mallmann con su distinguida cocina de fuegos.

El mínimo para comprar es un acre (casi media hectárea) con un costo de entre 80 y 100 mil dólares y un mantenimiento anual de 3.000 dólares. Estas parcelas privadas se ubican desde el arroyo hacia la bodega. Hacia el otro lado (el de la ruta) se ubica la Villa de los Enólogos, concepto que se sumó en 2008 y consiste en un sector especialmente reservado para la instalación de viñedos y bodegas dentro de los límites de The Vines, pero independientes en sí mismas, en el cual se ubican las bodegas Solo Contigo, Corazón del Sol, Super Uco, Gimenez Riilli y próximamente la de Ver Sacrum. Es común que los enólogos de la villa de enólogos compren uvas a los propietarios de The Vines.



En la bodega los vinos se elaboran en micro vinificaciones, para lo cual cuentan con cantidad de tanques de acero inoxidable de pequeño volumen -se hicieron 360 fermentaciones en 2017- y cada propietario puede hacer su propio vino, eligiendo la categoría: Premiun, Premiun +, Super Premiun y Ultra Premiun, debiéndose pagar un valor adicional por vinificación y embotellado, que depende de la categoría elegida.


Pablo Martorell nos recibió y contó que: “existen en los viñedos treinta variedades de uva. Es como un gran laboratorio. Se trabajan cientos de parcelas y se vinifican más de 150 vinos distintos al año. Probablemente en ese sentido sea una de las bodegas más grandes y complejas del mundo. Los clientes nos piden material, cursos, estudian, leen, piden datos...”.

“Aún queda un 20% de superficie sin plantar y hay posibilidades que la superficie crezca a 800 Ha si se permite hacer dos pozos más de agua. Los suelos son de origen aluvional, hacia el margen derecho con más mineralidad y hacia el margen izquierdo con más canto rodado. Hacia abajo los suelos son más profundos y dan más acidez, en tanto hacia arriba dan vinos más concentrados y tánicos”.

Mapa de lotes de The Vines
La altitud va desde 950 a 1200 msnm, habiendo una diferencia de temperatura de 3°C de abajo hacia arriba.

Con tanta variedad, le preguntamos a Martorell qué era lo que resultaba más complejo y nos contestó: “lograr el estilo que pretende el cliente”.



Pablo Martorell es además el enólogo principal de Bodega Gimenez Riili y elabora su  propia línea de vinos, llamados Tierra de Dioses, los cuales tuvimos la suerte de probar en esta visita:

  • Tierra de Dioses Bravo Malbec 2012 $180
  • Tierra de Dioses Mito Malbec 2014 $380
  • Tierra de Dioses Unico Malbec 2011 $750
  • Tierra de Dioses Cabernet Franc 2014
  • Sangiovesse 2017 (de tanque) va a salir con otra marca.
  • Zinfandel 2017 (de tanque)
En la próxima nota nos explayaremos sobre los vinos de Mariana Onofri que tambien catamos en esta visita.
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